Vela latina
En principio, la vela latina se concibió como una herramienta de trabajo no exenta cuando las faenas lo permitían de desafíos y regatas. Fue aproximadamente en el año 1904, cuando empezó la actividad deportiva de La Vela Latina en Las Palmas de Gran Canaria.
A principio de los años 80, surgen en la isla de Lanzarote las competiciones de los conocidos barquillos, aunque, los desafíos y regatas de los pescadores locales datan de mucho antes. Asimismo, se recogen datos cronológicos de pegas, desafíos y regatas de vela latina en las diferentes islas de nuestro archipiélago. El origen de la vela latina por mucho que profundicemos no deja de ser una herramienta de trabajo para las faenas de la mar, cuando las circunstancias lo exigían para la navegación de las embarcaciones y el desarrollo socio-económico de las civilizaciones antiguas. Sin duda alguna, los elementos de navegación cada vez son más sofisticados, y la vela latina ha estado siempre entre los pescadores y navegantes de todos los lugares del mundo.
Todo esto hace referencia a los barquillos pequeños, en el caso de los 8,55 hay datos y fechas más concretas. El primer barco que se construyó con estas características fue el Isla Graciosa, realizado en 1938 por Simón Morales el creador de timples de Teguise. Esta embarcación estuvo algunos años yendo a Las palmas a competir con los botes, hasta que en 1982 se construyen el Isla Lanzarote (actualmente Ciudad de Arrecife) y el Escuela de pesca, consiguiéndose así la creación en toda regla de la competición de regatas en Lanzarote y mas concretamente en Arrecife.
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