Galatea
Buque escuela de la armada española aparejado de Corbeta.

Escala 1:205
Eslora 74,84m
Manga 11,88m
Calado 5,40m
Velocidad 8,5 nudos
Armamento 4 cañones tiro rápido

El Galatea, fue un buque escuela de la Armada Española, en la que permaneció desde 1922 hasta 1969, fue construido a finales del Siglo XIX en Glasgow. Antes de pertenecer a la armada, recibió los nombres de Glenlee, Islamount y Clarastella, y se usó como buque mercante. Se encuentra conservado en Glasgow, localidad donde fue construido. Fue botado con aparejo de bricbarca o corbeta de tres palos, el 3 de diciembre de 1896 con el nombre de Glenlee, en los astilleros Bay Yard en Port Glasgow. Era uno de los 10 veleros de igual diseño construidos para la empresa de transporte marítimo Archibald Sterling & Co. Ltd. Fue destinado al transporte de grano, y viajó durante dos años desde el Reino unido al océano pacífico, principalmente a Nueva Zelanda y Australia. Posteriormente, fue vendido en marzo de 1898 a la empresa de Dundee Islamount Sailing Ship Company Ltd. con la cual, continuó realizando las mismas rutas rebautizado como Islamount. En 1905 pasó a ser propiedad de la empresa de de Liverpool Richard Thomas&Co. Posteriormente, fue requisado por la Royal Navy en 1918 durante la Primera Guerra Mundial, realizó en octubre de 1919 su último viaje bajo bandera británica, desde Java a Cette en Francia. Fue adquirido por la 'Società di Navigazione "Stella d'Italia"' (Milán), (en español 'Sociedad de Navegación "Estrella de Italia") y registrado en Génova, que lo utilizó como buque mercante en el mediterráneo, destino en el que, permaneció por espacio de tres años con el nombre de Clarastella (Clara estrella). Durante su estancia en la empresa genovesa, se le instalaron dos motores diésel de 450 CV y dos hélices de tres palas que le proporcionan una velocidad de 8 nudos y se le dotó de instalación eléctrica. La Ley Miranda, contemplaba la adquisición de dos buques-escuela por lo que en 1922 se adquirieron en Italia dos motoveleros. El Augustella botado en 1892 con el nombre de Jodanhill y el Clarastella. Tras 26 años de historia, más de 5.000 días de mar, cuatro viajes de circunnavegación y 16 travesías del Cabo de Hornos, entró este motovelero, en la historia de España, tras el pago de 650.000 pesetas. El mal estado del Augustella impidió su transformación, por lo que acabó como pontón, sin maquinaria, con el nombre de Minerva, y se autorizó la construcción de un nuevo navío, que acabaría siendo el Juan Sebastián Elcano. Tras revisión en el Astillero de Cantieri Navale, zarpó hacia España y entró en Cartagena bajo bandera española y rebautizado el 14 de diciembre de 1922 con el nombre de Galatea, en memoria de la nereida Galatea . Fue trasladado a los astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz, donde se le transformó en buque-escuela de Guardiamarinas, con un coste de 1 millón de pesetas, según contrato firmado el 30 de abril de 1923. El aparejo permaneció prácticamente igual, salvo el añadido de un botalón para una vela cangrejo, no así el casco, en el que se le instaló un puente de mando abierto a proa del trinquete, con rueda y telégrafos de máquinas, se prolongó la toldilla hasta la base del mástil donde se instalaron los botes salvavidas. Se vertió cemento en la sobrequilla como lastre a fin de bajar la línea de flotación para tener una altura adecuada entre el centro de gravedad y el metacentro transversal con la intención de aumentar su Altura metacéntrica para mejorar sus condiciones marineras. También se le dotó de cuatro cañones de 6 pulgadas para realizar las salvas de ordenanza y de unos austeros alojamientos para los guardiamarinas. Comenzó en 1925 sus viajes de instrucción, junto al Carlos V y a la ya antigua corbeta Nautilus, asignado a la formación de los futuros oficiales de la armada. En 1928 fue relevado por el buque de nueva construcción, Juan Sebastián Elcano en las tareas de formar a los oficiales. Tras el cambio de los motores por otros más potentes de 800 CV., fue asignado a la escuela de aprendices marineros especialistas como buque escuela de maniobra. El 18 de julio de 1936 estalló la Guerra Civil Española, mientras estaba en la mar con 49 guardiamarinas y 160 marineros. Consiguió llegar a Ferrol evitando a las fuerzas gubernamentales. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue seguido durante horas por un submarino alemán que navegaba cerca de su banda de estribor. Durante esos años llevaba en sus amuras y aletas grandes banderas de España pintadas para distinguirse como buque neutral entre los buques de los países enfrentados en la guerra. Durante la postguerra el número de aprendices descendió y el barco llegó a navegar con solo ocho estudiantes según consta en un parte de operaciones del año 1941. A partir de 1946 el número de alumnos creció de nuevo y comenzaron las travesías por el Atlántico y por el Mar del Norte y visitas a puertos como los de San Juan de Puerto Rico, Savannah o Nueva York. El 3 de octubre de 1946, le sorprendió una fuerte borrasca con vientos de 175 km/h a la altura de las Azores. Quedó totalmente desarbolado, con la sala de máquinas inundada y una escora de 42º. Con vientos de más de 100 km/h consiguió, con las bombas de achique dando toda su capacidad, recalar en Santa Cruz de Tenerife en pésimo estado, tras lo cual, fue preciso realizar reparaciones antes de salir de nuevo al mar. En 1954 le alcanzó un huracán cerca de Nueva York, en el que perdió 7 de sus velas y varios miembros de su dotación sufrieron fracturas de diversa consideración. Su último viaje como buque escuela, lo efectuó el 15 de diciembre de 1959, tras lo cual, quedó amarrado en el arsenal de Ferrol como pontón escuela de maniobra hasta su baja en la armada en 1969 tras 47 años de servicio en la armada española y 73 de vida, momento en que fue trasladado a A Graña donde permaneció amarrado los siguientes años como buque escuela estático de la Escuela de Maniobras de la Armada. La Armada no se decidía a ordenar su desguace ante el cúmulo de voces que se oponían al mismo. Del viejo buque fueron desapareciendo cosas como sus portillos de bronce, la placa de bronce que adornaba la cámara del comandante, motones, cabilleros y otras piezas que emprendieron caminos desconocidos. En septiembre de 1981, debido a su mal estado, tuvo que ser desalojado definitivamente hasta que en julio de 1982 se realizaron en Bazán diversas reparaciones en las planchas del casco, aunque sin poder observar las planchas de hierro que estaban cubiertas por el cemento del lastre. Por esas fechas, Sevilla, Barcelona, Santander, Palma de Mallorca y Ferrol, se interesaron por el buque. Finalmente, se optó por la idea del Almirante Martín Viniegra de adaptarlo como centro de comunicaciones de la Expo 92 de Sevilla, con amarre junto a la Torre del Oro. A finales de 1985, en penosas condiciones, fue trasladado a Sevilla donde todos los proyectos de rehabilitación, quedaron en nada. Por estimarse muy alto el coste de su reparación. En un total estado de abandono en la dársena del Guadalquivir, al pie del Puente del V centenario, sufrió dos incendios, uno de los cuales, destruyó la toldilla completamente, fue refugio de mendigos y fue expoliado por coleccionistas y chatarreros, que al robar las válvulas de cobre de los machos del fondo, provocaron su hundimiento, tras lo cual, quedo posado sobre el lecho del río. La Armada lo reflotó y permaneció amarrado en el Muelle del Cemento a la espera de un rápido desguace. En esta situación, se decidió su venta en pública subasta, que no pudo adjudicarse el 26 de febrero de 1992, por problemas legales. Más de 95 años tras su botadura, fue adquirido para su ciudad de origen, por medio de suscripciones y otros sistemas se consiguió su adquisición por mediación de Hamis Hardie en nombre de Clyde Maritime Trust de Glasgow en una segunda subasta el 30 de junio de 1992, por un precio de 8 millones de pesetas. Después de unos trabajos imprescindibles para la navegación y de una inspección realizada por la Sociedad de Salvamento de Londres, se le extendió un certificado que autorizaba su remolque hasta Escocia. Se realizó su traslado a remolque hasta Greenock, entre los días 1 de junio y 9 de junio de 1993, con una tripulación compuesta por tres voluntarios. A su llegada a Greenock fue varado para una inspección preliminar, limpieza y pintura del casco, que recuperó su color negro original. Fue remolcado hasta Glasgow y rebautizado con su nombre original, en presencia del alcalde de Glasgow y del cónsul de España En marzo de 1997 se enviaron desde el Arsenal de la Carraca y desde Sevilla el juego completo de mástiles y vergas originales y se comenzó la instalación de 1000 metros cuadrados de cubierta de madera procedente de África. Con un presupuesto de final de 2,1 millones de libras esterlinas, financiados por la National Heritage Lottery Found, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el ayuntamiento de Glasgow y la Agencia de Desarrollo de Glasgow, se llevó a cabo el proyecto de restauración total del buque, en el curso de la cual, para comprobar el estado del casco fue retirado el cemento colocado en la sobrequilla como lastre durante su trasformación en buque escuela. Terminadas las obras de restauración, se volvió a lastrar con cemento, pero contenido en viejas barricas de whisky. • Sus propietarios, intentaron recuperar el mascarón original, que permanece expuesto en A Graña (Ferrol) y al no conseguirlo encargó una réplica por 12.000 euros. La respuesta obtenida de en tono de sorna, fue que no se devolvería el mascarón, mientras los británicos, no devolvieran Gibraltar.1 • Además del mascarón, se conserva en España un pescante de botes completo en A Graña. En el museo naval de Ferrol se conservan la mesa y las sillas de la cámara de oficiales, así como la bomba real y los puños de las velas de capa del buque. En el Museo Marítimo de Barcelona se conservan los muebles del camarote del comandante, que no son los originales, ya que fueron sustituidos en 1941.
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